Herramientas para cerrar deudas y armar tu colchón financiero
Cada bloque resuelve una parte concreta del proceso: ordenar lo que debés, decidir qué refinanciar, separar un fondo que no se toca y sostener el hábito mes a mes. Sin pasos decorativos.
Mapa de deudas por costo real
Antes de mover cualquier número, listamos cada obligación con su tasa efectiva, saldo y cuota. Ese orden evita refinanciar lo barato y postergar lo caro, que es el error más común cuando alguien intenta unificar todo en un solo pago cómodo.
Revisión de refinanciación
Comparamos la oferta nueva contra la deuda actual: tasa, plazo final y cargos de apertura o seguros. Si la cuota baja pero el total se estira demasiados años, la refinanciación no sirve. Te mostramos cómo decidir con números, no con la sensación de alivio del primer mes.
Colchón inicial anti-recaída
Un fondo pequeño, separado de la cuenta corriente y alimentado con transferencia automática, corta el ciclo de pagar todo y volver a la tarjeta ante el primer imprevisto. Definimos un monto de partida realista según tus ingresos y gastos fijos, ajustable cuando la cuota de deuda ya está comprometida.
Presupuesto de flujo mensual
Distribuimos el ingreso entre pago de deuda, fondo de reserva y gastos fijos con un margen explícito para lo imprevisto. La idea no es apretar cada peso, sino dejar de improvisar cada vez que aparece un gasto que no estaba en el plan.
Seguimiento y ajuste trimestral
Cada tres meses revisamos saldos, tasas vigentes y avance del fondo. Los ingresos cambian, las tasas también. Un plan que no se ajusta termina abandonado a los pocos meses, y eso es justamente lo que buscamos evitar.
Si querés ver el detalle de cada etapa, podés revisar las soluciones por tipo de deuda o escribirnos desde contacto para coordinar una primera revisión.